(Cubarte, 13 de Julio, 2007 ). El pensador belga Francois Houtart, filósofo, analista político, teólogo de la liberación, ha avalado con su firma y con su voz proyectos de alternativas sociales que guardan distancia de la lógica mercantil cuando ella horada la educación, la salud, la seguridad social y la cultura. El investigador europeo, quien viajó a Cuba el pasado mes de abril para participar en el VII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios, celebrado en La
Habana, concede ahora una entrevista exclusiva para Cubarte.(arte cubano)
¿Qué espacio ocupa la teología de la liberación en la lucha por la supervivencia del hombre y por una convivencia armónica?
La teología de la liberación, ahora muy marginada, tiene una importancia considerable para la transformación de las sociedades. Se trata de un discurso sobre Dios que parte de la realidad humana y en particular de los más pobres. En este sentido es un pensamiento no solamente crítico, sino transformador, porque está orientado hacia la acción. Un obstáculo al desarrollo del socialismo en el mundo fue precisamente su identificación con el ateismo, por razones de tipo filosófico-político que se pueden entender, pero que impidieron a grandes masas entrar en esta dinámica. Al contrario, debemos aprovechar los elementos positivos de la fe religiosa para transformarla en un incentivo a los cambios sociales.
¿Qué perjuicio pueden implicar las lecturas atomizantes de la realidad mundial, promovidas hoy por ciertos teóricos?
Impiden llegar a un pensamiento útil para la acción. Un aspecto típico en este sentido es la literatura sobre los agrocarburantes. Se calcula únicamente el problema del consumo inmediato del CO2, sin analizar el asunto en su conjunto: los daños generales a la ecología, la utilización de petróleo para la producción y el transporte; la destrucción de las selvas; la dominación de las multinacionales; la dependencia creciente de los países del Sur
Solamente una lectura global puede ayudar a entender el mundo y sus cambios.
¿Cómo vería la posibilidad de humanización de nuestras sociedades?
Hay que tomar la palabra humanización en su sentido completo y no solamente biológico, como por ejemplo en las campañas contra el aborto o la eutanasia, que no tienen en cuenta la calidad de la vida. Humanizar significa tomar al ser humano en su dimensión total, biológica, cultural, espiritual.
¿Existe voluntad política en el mundo para concretar proyectos alternativos?
O no existe, porque las medidas alternativas van en contra de los intereses de los más poderosos, o faltan las circunstancias para poder realizar los proyectos alternativos. Lo interesante de la situación latinoamericana es que hay nuevas condiciones, donde algunos aspectos de las alternativas tienen posibilidad de realizarse, precisamente porque cambió la voluntad política. Es un ejemplo importante para el resto del mundo.
¿Puede tenerse confianza en el progreso humano?
Es una posibilidad valedera siempre y cuando la noción de progreso sea cualitativa y tenga en cuenta la ética y la espiritualidad. La idea de progreso debe salir de la lógica capitalista, que cierra los ojos, por ejemplo, a la destrucción de la naturaleza y el medio ambiente.
¿Qué lugar ocuparía la cultura en ese crecimiento?
Un lugar central porque se trata de la posibilidad de construir un mundo que toma una cierta distancia frente a la realidad material y que puede orientarla para poner al ser humano en el centro del desarrollo. Sólo a través de la cultura el desarrollo humano será posible.
Fuente: CUBARTE
URL: http://www.cubarte.cult.cu
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